LA FRECUENCIA DE LA PROSPERIDAD

Hay quienes confunden la prosperidad con riqueza material, dinero o incluso poder.


En Bioenergética, la prosperidad es una poderosa cualidad espiritual, una fuerza tan trascendente que cuando nace un bebé se dice que “trae torta bajo el brazo”. En efecto, el impulso vital permea nuestra existencia y cada ser humano la lleva consigo como una energía subconsciente.

La energía de la vida (Chi, Shakti, Kundalini, Cupuri, Manas) se transmite y se recibe a través de un principio universal: el campo cuántico. Como un río cuyo cauce es eterno, este flujo vital multiplica la vida misma y genera abundancia sin límites, a menos que nos empeñemos en retenerlo.

Vinculado a la consciencia, este campo es susceptible a nuestros procesos internos, sean o no volitivos. A un nivel profundo, el diálogo psíquico interior construye nuestra propia realidad: creer es crear.

Desde tiempos inmemorables los humanos hemos atribuido a la Divinidad el portento de la creación: la abundancia y prosperidad son rasgos de este aspecto supremo. Creo en el proverbio “A Dios rogando y con el mazo dando”.

Pedir algo equivale a reafirmar una carencia. Por ende la gratitud y las afirmaciones pro activas son más eficaces para sincronizar nuestro Ser con la frecuencia de la prosperidad. 

 

By Eduardo Victoria          

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